28 ago. 2013

«Cuentos bajo el fuego», de Edgardo Benítez



Edgardo Benítez, salvadoreño e integrante de La Tribu, ha publicado su primer libro de cuentos. El primero y no seguramente el último.

¿De qué trata Cuentos bajo el fuego?

Este video quizás dé una respuesta a esa pregunta: 




Si el interrogante aún persiste tras ver el video, no le quedará otra forma de resolverlo que no sea leer el libro…

Solución que, en La Tribu, aconsejamos tomar. Con ciertas precauciones: el fuego, a veces, quema.

El camino a seguir es sencillo: pinche aquí.

Puede elegir leer en pdf o en formato papel. Incluso contribuir en forma solidaria a la Fundación Ademo.
 

7 ago. 2013

«NEVSKY PROSPEKT. Diario de un expatriado», Manuel Navarro Seva



Manuel —o sea, Boris Rudeiko— ha publicado su cuarto libro, pero esta vez no se trata de un libro de cuentos.

Se trata de… Mmm… ¡Qué problema hallar la definición precisa! ¿Una autobiografía novelada? ¿O una novela? ¿Cuál sería la categoría literaria más apropiada para esta obra? ¿Importa?

La conclusión a la que, ante estos interrogantes, llega Daniel Franco, expresa con claridad  "eso" que, por mi parte, pensaba pero no encontraba cómo traducir en palabras:

«Es entonces esa cualidad iconoclasta que se engulle al lector completo, casi sin su consentimiento».

Tuve el placer de ver, en parte, crecer este Diario de un expatriado. Acompañar a Boris en el último tramo de su escribida me dio la posibilidad de admirar, frase a frase, la calidad del libro.

Sin embargo, recién al final del camino, cuando lo leí, ya publicado, advertí hasta qué punto Nevsky Prospekt me había cambiado. A mí. Como lectora y como aprendiz de escritora. Creo que es una novela. Pero tan diferente a lo usual, tan distinta en su concepción, tan firme en el entrelazamiento entre forma y fondo, tan sutil en la fusión entre realidad y ficción, que logró que atisbara, con el rabillo del ojo, un espacio literario nuevo, uno que, naturalmente, siempre ha existido, pero que recién ahora alcanzo a percibir.

Esther

Puede adquirirse en amazon.es, aquí.
Y en amazon.com, aquí.

29 jul. 2013

«Mister N», por Daniel A. Franco



Daniel A. Franco (conocido por muchos como D, Dan y otros nicks más…) ha publicado su novela Mister N, de la cual nos cuenta que:

«Cuando escribí este relato para mis dos niños, yo tenía un propósito doble específico en mente: quería escribir una historia simpática, cálida y mona para mi hija de 9 años de edad, quien había expresado recientemente una preocupación cada vez mayor sobre qué tan real es Santa Clós y sobre qué tanto quería ella seguir creyendo en el relato tradicional del Viejo San Nicolás; también, tenía que escribir una historia emocionante para satisfacer la curiosidad de mi hijo de 11 años de edad sobre los orígenes de la leyenda de Papá Noel, pero también una historia que le hiciera creer de nuevo que (aun en la cruda realidad de este mundo) la magia y la bondad pueden existir todavía. Espero que este relato haya logrado ambas metas. Espero que ellos dos se den cuenta que, así como tantas otras cosas en este mundo, algo podría ser muy verdadero, pero también podría ser casi imposible comprobarlo. Espero que aprendan que muchas de las cosas importantes en la vida son así, de esa manera: el Amor, la Fe y la Esperanza. «[…] pero de estas, la mayor es el Amor», como lo sabemos de fuentes fidedignas.»


Puede leerse tanto en español como en inglés, en formato kindle, y para ello basta visitar su página web, aquí.

Quienes hemos leído a Daniel podemos dar fe de su calidad y versatilidad en esto que él describe, con precisión, como la escribida.

22 jul. 2013

Una tiza para llegar al «Cielo»



Hace exactamente cincuenta años que se publicó Rayuela, una obra que para muchos resulta imprescindible. Imprescindible si se desea entender el boom de los 60’ de la literatura latinoamericana, imprescindible si se quiere explorar en las posibilidades creativas más allá de los cánones, imprescindible si se desea fijar un referente literario irreemplazable.

Es posible acompañar a Julio Cortázar en la génesis de Rayuela a través de sus propias palabras, en diferentes cartas:

«Terminé una larga novela que se llama Los premios, y que espero leerán ustedes un día. Quiero escribir otra, más ambiciosa, que será, me temo, bastante ilegible; quiero decir que no será lo que suele entenderse por novela, sino una especie de resumen de muchos deseos, de muchas nociones, de muchas esperanzas y también, por qué no, de muchos fracasos».

«Cada vez me gustan menos las novelas, el arte novelesco tal como se lo practica en estos tiempos. Lo que estoy escribiendo ahora será (si lo termino alguna vez) algo así como una antinovela, la tentativa de romper los moldes en que se petrifica ese género.»

«No es una novela, pero sí un relato muy largo que en definitiva terminará siendo la crónica de una locura. Lo he empezado por varias partes a la vez, y soy a la vez lector y autor de lo que va saliendo... La cosa es terriblemente complicada, porque me ocurre escribir dos veces un mismo episodio, en un caso con ciertos personajes, y en otro con personajes diferentes, o los mismos pero cambiados... Me propongo empezar por el final y mandar al lector a que busque en diferentes partes del libro, como en la guía del teléfono.»

«Un día le pediré que lea lo que estoy haciendo ahora, y que es imposible de explicar por carta. Ignoro cómo y cuándo lo terminaré; hay cerca de cuatrocientas páginas, que abarcan pedazos del fin, del principio y del medio del libro, pero que quizá desaparezcan frente a la presión de otras cuatrocientas o seiscientas que tendré que escribir entre este año y el que viene. El resultado será una especie de almanaque, no encuentro mejor palabra.»


Julio Ortega, escritor y crítico literario, profesor de Literatura Latinoamericana en la Universidad de Brown, cuenta sobre Cortázar que:

«Él nunca ganó un premio, no recibía más de 500 dólares al año por sus derechos de autor, y tuvo que trabajar de traductor medio año toda la vida. La literatura era gratuita, y lo único que no tenía precio».

«Una vez Carlos Fuentes le envió un artículo suyo sobre los maestros del "boom": Asturias, Carpentier, Rulfo, Cortázar. Julio le dijo: "Estupendo ensayo pero ¿cómo me pones junto a Alejo? Él es un escritor que se acuesta con las palabras, yo me peleo con ellas". Hay malos lectores que creen que Julio escribía inspirado y fluidamente cuando lo suyo era una estrategia de suscitamiento, aleación y sorpresa. Un método contra el lenguaje socializado y cotidiano.»

Y considera que Rayuela:

 «Sigue siendo la novela más inventiva de América latina y las demandas de Morelli de una literatura radical, así como la idea de una ética afectiva, en una época donde la novela la dicta el mercado y la subjetividad ha sido tomada por la economía, la convierten en un tratado de resistencia».

Dentro de un año y aproximadamente por estas fechas celebraremos los cien años del nacimiento de Julio Cortázar, considerado por quienes entienden uno de los autores más rompedores, innovadores y originales de su tiempo, aniquilador de estructuras clásicas, artista de las letras equiparado con lo que en la pintura serían los surrealistas.

Es un buen momento, por lo tanto, para invitarlos a visitar (o revisitar) sus obras, en particular Rayuela.

                                                                                    
                                                                                   Contribución: zoquete y Esther


·         Medio siglo de Rayuela, la antinovela que cautivó almundo. Palabras de liberación, 30.05.2013

·         A 50 años de la primera edición de Rayuela, un libro que rompió los moldes. 28.06.2013